¿Te está pasando?
¿Cuándo puede ser útil buscar ayuda?
No todas las personas experimentan las mismas dificultades. Estas son algunas situaciones que pueden orientarte sobre cuándo buscar apoyo profesional.
- Te cuesta desconectar de las preocupaciones o anticipas constantemente que algo saldrá mal.
- Sientes nerviosismo, tensión o síntomas físicos difíciles de manejar.
- Evitas situaciones por miedo a sentir ansiedad.
- Experimentas episodios de angustia o ataques de pánico.
Una valoración individual ayuda a comprender tu situación sin dar por hecho un diagnóstico a partir de una lista de señales.
